Amnistía hablaba de esto 👇

Ojo lectora: si compartís esta nota te van a acusar de “K” (?), de choriplanera, de ladrona, de “kuka”, de progre, de zurdita. Los adjetivos descalificantes abundan en las vastas viñas de la red. Pululan y apuntan de manera coordinada contra aquell@s que tienen una agenda que no le agrada al gobierno nacional. De eso se trata el informe que Aministía Internacional (AI) presentó ayer y el mensaje de Iglesias agrediendo a María O’Donell es un ejemplo claro de ese mecanismo. Por eso vale la pena tener presente ese tuit mientras seguimos leyendo.

El estudio alertó sobre una “alta actividad de cibertropas vinculadas discursivamente al gobierno nacional”, que operan en Twitter mediante trolls y bots atacando o deslegitimando a periodistas y referentes de derechos humanos, con “el propósito” de “funcionar como un dispositivo de disciplinamiento y autocensura”.

Titulado “El debate público limitado. Trolling y agresiones a la libre expresión de periodistas y defensores de derechos humanos en Twitter Argentina”, el reporte llamó la atención sobre “una significativa actividad concertada de agresiones que se produce cuando los periodistas o defensores de derechos humanos difunden críticas o posiciones que incomodan al gobierno nacional”.

Estas agresiones, que se realizan de manera coordinada, “utilizan metodologías y ataques propios de las campañas de odio que tienen lugar en diferentes países y contra las cuales cabe desarrollar respuestas democráticas”, advirtió la organización.

Asimismo, llamó la atención sobre el uso de “acciones automatizadas (a través de bots) e intensivas en el discurso violento (trolls), en las que la difusión de información falsa (fake news) busca distorsionar la legitimidad del debate basado en hechos y, al mismo tiempo, desprestigiar a quienes defienden los derechos de la ciudadanía”.


Modus operandi

El informe encontró un “modus operandi” en el que ese tipo de cuentas (bots y trolls) se combinan con la acción de cuentas personales de referentes políticos y seguidores regulares.

En el origen de la agresión “hay funcionarios o voceros formales del oficialismo pero también cuentas que, identificadas políticamente con el gobierno nacional, no tienen un vínculo formalizado o público” aunque en las redes sociales son reconocidas por su oficialismo.

Es el caso del tuit de Fernando Iglesias:

Sigue el informe. En los casos investigados, “los voceros oficiosos, los formales y los informales, han difundido y reproducido información falsa (fake news) atacando a personas defensoras de derechos humanos y periodistas”.

El procedimiento de agresión suele contar con la intervención de agentes de diferente rango, algunos de los cuales funcionan como habilitadores y otros como replicadores.

Las figuras habilitadoras son las que construyen un escenario en el que se identifica al objeto de hostigamiento, se lo individualiza y se realiza una intervención que brinda el marco de coordenadas que funciona como autorización para el acoso, describe el estudio.

En nuestro ejemplo, Iglesias individualiza a María O’Donell y, robándole el texto a AI, “posteriormente se produce el ataque serial contra la víctima”. Esta metodología necesita de figuras autorizadas como agentes de pasaje del disenso y el debate “hacia la agresión personal y el abuso, y que cuenta con cibertropas que sincronizan actividad tanto voluntaria como automatizada”.

“Una vez identificado el objetivo de escarnio se producen ataques en escala donde actúa un número de cuentas anónimas, bots (robots) y perfiles que se activan, en algunos casos como células dormidas, al sólo efecto de participar de la agresión, en lo que puede denominarse ‘efecto carroña’ o ‘trolling’”, describe.

El tuit de Iglesias tiene más de 1.100 retuits y de 2.300 likes. Basta leer las respuestas violentas para comprobar la veracidad del modus operandi que describe IA. También podés reprar en la cantidad de “personas” cuyos nombres de perfiles tienen números. Esos suelen ser bots.

El número de acciones que desarrollan estas “patrullas automatizadas y semiautomatizadas” es tan elevado que en algunos casos supera la cantidad de interacciones de cuentas de personales reales.

La intensidad en los ataques a los periodistas que forman parte del estudio varía ya que las agresiones están relacionados con la agenda sobre la que desarrollan su tarea: “Cuando la agenda que cubre un periodista es incómoda para el oficialismo el volumen de las acciones contra el periodista crece”, describe.


Datos duros

El relevamiento de IA analizó un volumen de 354.000 tuits publicados entre el 22 de octubre de 2017 y el 14 de noviembre de 2017, período en el que la agenda pública del país estaba concentrada en diversos temas de derechos humanos y justicia, como la muerte de Santiago Maldonado.

En concreto, se estudiaron los ciberataques contra 11 personas de diversa extracción y afinidades culturales e ideológicas: los periodistas Hugo Alconada Mon, Edi Zunino, María O Donnell, Reynaldo Sietecase, Romina Manguel, Marcelo Longobardi, Ernesto Tenembaum, Nelson Castro y Carlos Pagni, y los referentes de DDHH Adolfo Pérez Esquivel y Mariela Belski.

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